...Memorias de una beca de paisaje en Segovia...
Ey! Tras un mes por las austeras tierras castellanas, he decidido hacer una entrada para informar sobre el estado de la cuestión. Ha sido un mes extraño, entre que con las crisis ha habido bastantes recortes de presupuesto, que el director de la beca es un petardo, que el ritmo de trabajo ha sido digno de una concentración de alto rendimiento, el calor de un agosto " de interior"... pero ahora que finaliza hago una valoración positiva. Sin duda lo mejor la gente que conocido. Somos 25 personas y a día de hoy no ha habido ni un pique ni ningún enfrentamiento (y eso tratándose del mundo del artisteo es casi milagroso). Creo esto se debe en parte al director del curso, como nadie lo soporta, hemos hecho largas sesiones de despotricaciones (nada une más que criticar).
Segovia es muy bonita, pero un mes aquí pintando iglesias románicas se hace un poco cuesta arriba, por lo que yo, en un alarde de "creatividad" pinté todas las gasolineras de la ciudad (tantatatachaaaaan!!!) y adivinen el nombre: "El oleoducto de Segovia" (Lety no lo pude evitar!)
Resumiendo: un verano diferente en el que he aprendido bastante, he conocido gente con la que sé que siempre seguiré manteniendo contacto y he vendido cuadros, con lo que me voy a Tenerife amasando una pequeña fortuna (jejeje)
pd: mi cámara, sí, esa que me acompañaba siempre en su estuchito, esa que capturó nuestros mejores momentos granaínos, esa! tuvo un fatal desenlace en esta ciudad y ya no volverá a retratar nuestras vivenvias...

2 comentarios:
Me alegro un montoón que es desenlace de esta historia haya sido tan positivo...aunque te acompaño en el sentimiento por lo de la cámara (el estuchito lo seguirás conservando, no???=)...)
A ver cuando nos volvemos a ver para que te pagues unas cervecillas con esa fortuna que has hecho.
muchos besos, Pepa
Ooooooooooo... pobre camarita, bueno, seguro que su sudecesora es aún más molana y apañá.
Oye, al final dentro del avión tampoco tuviste ningún problema con el caballete, no? uff... por poco se queda en los mandriles.
Lo que fue una pena es que no me vieses tras la cristalera donde nos despedimos, hacerte muecas y aspavientos para alargar la despedida gesticular. Creo que me vio todo el aeropuerto (debieron de pensar que me estaba entrando un ataque epilépsico!!!), menos tú, ji,ji,ji,ji.
Bueno pimpollo, que nos volvemos a ver en menos de lo que canta un gallo (y te recuerdo que en tierras castellanas cantan muy, pero que muy amenudo!!!! ;)
Besillos varios!!!
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